Su inocuidad perfecta, conjugada con una tolerancia excelente y una eficacia excepcional la convierten en imprescindible en nuestro botiquín. Existe una gran variedad de aceites esenciales de lavanda, aunque en esta ocasión nos centraremos en el aceite esencial de lavandula angustifolia (o vera o officinalis) y en el de lavandula spica (o latifolia).
Propiedades principales:
La lavandula angustifolia (vera o officinales): antiespasmódico poderoso; calmante, sedativo y antidepresivo; cicatrizante poderoso y regenerador cutáneo. Analgésico, hipotensivo, antimicrobiano y antiséptico.
La lavanda spica (o latifolia): antibacteriano medio, antitóxico, antiviral y estimulante inmunitario; excelente fungicida; anticatarral, expectorante y analgésico.
more→




